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LLAMAMIENTO A LA SANTIDAD

 
   

Domingo 01 de noviembre am

 
         
 

1Pedro 1:14  Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia,
1Pedro 1:15  sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
1Pedro 1:16  porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO.

 

 

Pastor Arturo Marroquín

   
 

Tenemos un llamado a la Santidad, pero tenemos que entender que cuando  Dios nos llama tenemos que pasar un proceso.
Cuando Dios nos llama a algo, el nos prepara,  procesa, y muchas veces esos procesos son dolorosos pero al final Él cumplirá su propósito en nosotros.
En la Biblia  hay muchos ejemplos de grandes hombres que también pasaron procesos, como el profeta Elías.

Dios nos hace varios llamamientos, pero el llamamiento supremo será cuando el Señor nos diga sube acá, y nosotros tenemos que estar a la expectativa de ese llamamiento.

El  primer llamamiento fue de las tiniebla a la luz, después el llamamiento a caminar, la forma de conducirnos, la forma de vivir delante de los ojos de Dios y de los hombres y un llamamiento a la santidad.

Mientras más tiempo pasemos buscando a Dios más nos pareceremos a Él; Moisés era un hombre de autoridad que pasaba mucho tiempo buscando a Dios  y cuando regresaba de estar con Él su rostro resplandecía.

Cuando Dios le hizo el llamado a Moisés (Éxodo 3:4-6) Moisés le responde heme aquí, que significa estoy dispuesto a lo que tu digas, lo que tú quieras.
Lo primero que le ministran a Moisés son los pies, para que el pueda ser partícipe de estar en el lugar donde Dios se encuentra. El Señor le estaba diciendo a Moisés tu caminar ya no será el que traías de Egipto, desecha todo lo que aprendiste en Egipto, la forma de conducirse con los mundanos, vas a entrar a otra dimensión pero debo tratar con tu forma de andar.

Si  nosotros queremos que nuestra familia entre a la santidad, tenemos que caminar en santidad en medio de nuestra casa, de nuestro hogar, en Egipto estaba permitido el aborto por decreto, porque Faraón ordeno a las parteras egipcias mataran al recién nacido, si nosotros no vamos al discipulado y por tener influencias del mundo podemos ser abortados.
En la actualidad nuestros hijos están siendo masacrados por la televisión, es increíble como la televisión influye en nuestros hijos, en el carácter, en las actitudes que ellos adoptan de los personajes.

Otra costumbre que tenían los egipcios, era que las mujeres buscaban hombres casados, cuantos jóvenes y niños hoy se quedan con las muchachas y ellas los abusan.

Es tiempo de definirnos, es tiempo de quietarnos el calzado del mundo, si estamos pensando en engañar, en mentir, etc., aun tenemos puestas las sandalias del mundo.  Queremos los beneficios del Reino pero no nos queremos comprometer, con el Señor, y él dice sean Santos porque yo soy Santo.

Para poder conquistar fue necesario de Josué se quietara las sandalias del conformismo. (Josué 5:13-15) Dios quiere heredarnos las naciones, los confines del universo, pero somos conformistas.

Tenemos que tomar territorios nuevos, tenemos que estar conquistando almas para Cristo. Tenemos que avanzar, no nos conformemos,  tenemos que estar influenciando, porque sino que herencia vamos a dejarle a nuestros hijos, a nuestras generaciones venideras. Dios quiere darnos un mejor nivel de vida, en El, no nos aburramos de estar en la iglesia. (Deuteronomio 11:24)

En Josué 9:4-5 vemos otro tipo de calzado y este nos habla de la oposición a lo nuevo, implicaba que estas sandalias estaban sin renovarse, estaban costuradas una y otra vez. Hay que renovar, principalmente nuestra mente, nos habla de cambiar los patrones de conducta viejos que traemos, porque sino desgastaremos nuestra familia, nuestra relación con nuestro conyugue.

¿Qué sandalias si tenemos que usar nosotros?

El Padre del prodigo ya estaba preparado cuando su hijo regreso, ya tenía las sandalias, el anillo y sus vestiduras. (Lucas 15:22)

Las sandalias que nos dan en la casa del Padre son para que aprendamos a conducirnos, (Efesios 2:10), para que hagamos buenas obras, no ser injustos, tener una conducta intachable delante de Dios. (Efesios 4:1-2) Para que andemos dignos del llamamiento en el mundo en que estamos, como nos comportamos en el mundo.

Tenemos que andar en amor, no peleemos con nuestros hermanos, y aun enojémonos con cualquiera, menos con quien le da su alimento espiritual. Pero es mejor soportarnos, amémonos, porque somos un mismo cuerpo, andemos en amor así como Cristo nos amo, con la misma actitud que tuvo de despojarse, así despojémonos nosotros también.

Andemos como hijo de luz, porque el que es hijo de luz, no tiene nada que esconder. (Efesios 5:8)

No andemos como necios, seamos sabios hasta para aprovechar el tiempo. (Efesios 5:15-16)

El llamado a la santidad, empieza, quitando las sandalias de Egipto, del conformismo, quietarnos las sandalias gabaonitas, no nos resistamos a los cambios.

Dios quiere que expandirnos, quiere ensancharnos, pero para eso es necesario que nos quitemos las sandalias del conformismo y nos pongamos las sandalias de conquistador.